Reflexiones y estado actual de la Contactología Española

A pesar del gran avance de la cirugía refractiva en los últimos años, todavía los pacientes dependen en una gran parte de las lentes de contacto, no solo con finalidad de corregir los problemas visuales sino para proteger el polo anterior del ojo y proporcionarle mayor información del mundo exterior.

La primera idea de neutralizar ametropías sustituyendo la cara corneal anterior por una nueva superficie de refracción situada sobre aquella, la tuvo Leonardo da Vinci en 1508. Y consistía en una ampolla de vidrio llena de agua, en la que al introducir el ojo la superficie corneal quedaba neutralizada por el nuevo sistema.

Posteriormente, Descartes en 1801 ideo una lente colocada directamente sobre la cornea. Pero todo esto no era más que ideas, y las primeras lentes de contacto no comenzaron a utilizarse hasta 1888, con los diseños de Fick y Kalt, y la lente empleada era una porción de esfera  hueca de vidrio, de un diámetro de 11 mm y un radio de 7,90 mm.

Desde 1888 hasta 1948 las lentes de contacto que más se emplearon fuero las esclerales, fabricadas mediante el soplado del  vidrio y pasando después por los procesos de tallado y pulido.

En 1936 se empezó a usar metacrilato de metilo, viendo que era un material inerte a los tejidos oculares, ligero de peso, muy transparente, fácil de trabajar y no se rompía con facilidad.

Pero el verdadero inicio de la fabricación de lentes de contacto cornéales con metacrilato de metilo fue en 1948, en que Kevin Tuohy diseñó las primeras lentes para neutralizar ametropías, y que tenían un diámetro entre 10,5 y 12,5mm. La zona óptica posterior se tallaba y se pulía para conseguir un radio de curvatura de 0,30mm. más plano que la superficie corneal anterior en su meridiano más plano. La lente era bicurva con una banda periférica de 0,50mm. de ancho. Y el espesor axial era de 0,30 mm. en las lentes de potencia neutra, aumentando en las positivas y disminuyendo en las negativas. El metabolismo de la cornea se realizaba por el intercambio lagrimal que se producía por el movimiento de la lente.

Y estos tipos de lentes rígidas, con variaciones en el diámetro, la mejoría de la  permeabilidad de los sucesivos materiales y la forma de la construcción de las mismas, es lo que nos ha llegado a la actualidad.

En cuanto a las lentes de contacto blandas, fue en 1950 en que Wichterle y Dreifus en Checoslovaquia, introdujeron geles (plásticos higroscópicos) para fabricarlas utilizando la técnica de moldeado por centrifugación.

En 1964 Bausch-Lomb utilizando el hidroxietil metacrilato y con la misma técnica de centrifugación empezó a producirlas. Y posteriormente en 1967 , se realizaron por torneado en el material duro hidratándolas posteriormente con un 55% de agua. El material era HEMA polímero de bionita y 2 copolímeros, etilenglicol dimetacrilato  y polivinil pirrolidona. Introduciéndose después varios diferentes polímeros con mayores cantidades de silicona que las hicieron más permeables a los gases sin alterar sus otras características.

Tenemos diferentes tipos de lentes de contacto, y las podemos clasificar vulgarmente en duras, blandas y mixtas. Las duras son rígidas y las primeras que utilizamos eran de PMMA (polimetilmetaacrilato) que tiene nula permeabilidad al oxigeno, pero no son deformables, tienen mucha durabilidad y se fabrican por torneado. Actualmente empleamos las rígidas permeables al gas (RPG) que están compuestas de metacrilato de siloxeno al que se le adiciona fluorina (acrilato de fluorsiloxano), que tienen una elevada permeabilidad (Dk), son mas elásticas, mucho mejor toleradas, también se fabrican por torneado y tienen una durabilidad de máximo dos años.

Disponemos actualmente de lentillas blandas hidrófilas, de HEMA, con polivinilpirolidona. Unas de bajo contenido en agua, 30 a 40 %, que tienen parámetros más estables y proporcionan mejor agudeza visual. Son más cómodas y fáciles de manipular. Tienen mayor durabilidad pero menor permeabilidad al oxigeno. Otras de alto contenido en agua de 50 a 79%, y que los parámetros tienen menos estabilidad, mayor deshidratación, son más difíciles de manejar, pero tienen mayor permeabilidad al oxigeno. Ambas se fabrican por centrifugado, moldeado, o torneado en bloque y después hidratación o bien técnicas mixtas. Actualmente disponemos de materiales biocompatibles, Omafilcon con recubrimiento de fosforilcolina; que tiene una gran capacidad para evitar la deshidratación y elevada resistencia a la formación de depósitos, el material es hidrogel de silicona de segunda  generación, que tiene hasta un 97% de transmisibilidad la elasticidad es menor y tienen mayor hidrofilia por lo que son más cómodas.

Las mixtas son las compuestas de una parte central rígida de Estireno, que se une en la parte externa al polímero HEMA blando dando lugar a una lente hibrida que corrige astigmatismos elevados proporcionando buena agudeza visual y centrado, pero tienen facilidad para romperse y bajo Dk.

Finalmente tenemos las de silicona que tienen muy alta permeabilidad al oxigeno pero son hidrófobas, se ensucian mucho y producen gotas de agua en superficie y es necesario limpiarlas con encimas cada semana, se utilizan como porte prolongado durante una semana en afaquias de los recién nacidos.

Las lentillas se pueden usar de forma diaria y quitarlas para dormir, o de forma prolongada utilizándolas sin quitar por la noche por su alta permeabilidad desde una semana hasta un mes, siempre que permitan una buena oxigenación corneal y sin deteriorar el endotelio.

En cuanto a las indicaciones, las podemos utilizar como refractivas para corregir miopía hipermetropía, astigmatismo, y postcirugia tanto en afaquias que no se haya  puesto L.I.O. como en leucomas traumáticos, en queratoplastias con alto astigmatismo, o en complicaciones de cirugía refractiva, y también en leucomas irregulares postqueratitis.

Otra finalidad seria la cosmética, en aniridia, albinismo, microftalmos, coloboma de iris, y leucomas densos en que no se pueda realizar queratoplastia o que esta haya fracasado.

Con finalidad terapéutica como vehículos de medicamentos o con efecto vendaje en ulceraciones, edema corneal con vesículas, queratitis filamentosa o epitelios frágiles; alteraciones del borde palpebral con o sin  lagoftalmía y distiquiasis.

Como método de oclusión en niños con anisometropia para evitar la ambliopía.

Y actualmente se utilizan lentillas rígidas por la noche para hacer ortoqueratologia en miopías menores de 4 dioptrías.

Las lentillas las podemos usar y son prácticamente imprescindibles en los niños recién nacidos operados de catarata y en los que no se puede poner L.I.O., puesto que la longitud del globo ocular es de 17mm y aumentara hasta los 24mm, para estos casos disponemos de lentes desde +34 D de potencia radio 7mm y diámetro 12mm que vamos cambiando a medida que aumenta la longitud del ojo. A partir de los 2 años se pueden usar para tratar las anisometropias y evitar ambliopías, y a partir de los 7 o 8 años con finalidad refractiva normal.

Son imprescindibles también en el queratocono o astigmatismos irregulares o traumatismos corneales o queratoplastias, debido a la imposibilidad de corregir el astigmatismo irregular con gafas. En estos caso utilizamos lentillas rígidas permeables al gas, o lentillas hibridas, pero de estas existen pocos parámetros en el mercado. Y también podemos usar el método Piggy- Back (una lente blanda de soporte y para mejorar la tolerancia, y encima una lentilla rígida que corrige la ametropía).

Últimamente disponemos de lentillas bifocales o progresivas para poder corregir la ametropía y la presbicia. Las bifocales tiene un sistema de balance en que la parte para visión próxima esta en el tercio inferior y la parte superior es para visión lejana; o progresivas que pueden ser realizadas con círculos concéntricos donde la parte central es para lejos y las partes periféricas para cerca.; pero todavía no disponemos de un tipo de lente multifocal que tenga todos los parámetros adecuados y satisfaga la necesidad de combinar visión próxima y lejana.

Además de para corregir problemas visuales, se están utilizando lentillas de forma terapéutica para evitar la llegada de rayos ultravioleta a la parte anterior del ojo y  producir problemas; y se están estudiando aplicaciones para monitorizar la glucosa en los diabéticos, e inclusive otras que mediante sensores externos próximos al cuerpo pueden dar cifras de control de la presión arterial o de otros parámetros que sea necesario valorar de forma frecuente.

Fianlmente tenemos las lentillas biónicas de las que ya hay prototipos, que son lentes que proyectan imágenes a la retina para hacer llegar más información al sujeto del mundo exterior ayudándole como un ordenador o hacer de GPS o ayudas en la conducción.

 

Dr. J.Temprano
Presidente de la SEC